
EL CAMINO.
El sino del caminante
es andar sin parar,
hasta llegar a su mar
junto a un sol reluciente.
Y es en ese marchar
donde vivimos la vida,
como una bala perdida
busca donde acabar.
Cruzándose cierta gente
creyendo hallar el final,
luego pensar que hice mal
y abandonar de repente.
Y vuelta de nuevo a girar
esta ruleta sorprendente,
que de un giro pertinente
nos lleva al ansiado lugar.
Del cual no poder disfrutar
por no estar tu presente,
el fin que previamente
tiempo a se opto rechazar
Que jodida es la vida
sobre todo si se siente,
aunque se encare de frente
Ella te da por detrás.
el errante.


No hay comentarios:
Publicar un comentario